Sumando esfuerzos por quienes más lo necesitan
En KC Rentas creemos que las empresas también pueden generar un impacto positivo en su comunidad. Por eso, en el marco del Día Mundial del Perro, decidimos realizar una jornada de voluntariado en el Centro de Transferencia Canina del Metro, ubicado en El Rosario, Ciudad de México.
Nuestro objetivo fue apoyar a quienes nos brindan amor y compañía incondicional, pero también conocer de cerca la labor que se realiza para rescatar, atender y encontrar un nuevo hogar para perros que han vivido situaciones de abandono y riesgo.
Una visita que dejó huella
Como parte de nuestra visita, entregamos bultos de croquetas, alimento en sobres, material de curación y productos de limpieza para contribuir al cuidado diario de los perros que actualmente se encuentran en el centro.
Sin embargo, esta experiencia fue mucho más que una entrega de donativos. También nos permitió conocer las instalaciones, convivir con algunos de los perros y comprender los retos que enfrenta el personal para brindarles la atención que necesitan.
Actualmente, el Centro de Transferencia Canina cuenta con espacio para aproximadamente 20 perros, pero alberga alrededor de 42. Entre ellos se encuentran perros rescatados en distintas estaciones e instalaciones del Metro, principalmente en zonas de alto riesgo, como las vías.
Debido al peligro que implica ingresar a estos espacios, únicamente el personal autorizado y Protección Civil pueden intervenir, brindarles atención y trasladarlos de manera segura al centro.
Del rescate a una nueva oportunidad
Cuando un perro llega al Centro de Transferencia Canina, comienza un proceso de valoración y recuperación.
Cada uno debe recibir atención médica, ser esterilizado, desparasitado y permanecer durante un periodo de observación. Posteriormente, dependiendo de su estado de salud y comportamiento, puede pasar al área de integración con otros perros.
Debido a que generalmente se desconoce su historia, muchos llegan con miedo, desconfianza o dificultades para socializar. Algunos han vivido abandono, maltrato o experiencias que les dejaron diferentes traumas.
Por esta razón, ciertos perros permanecen temporalmente en espacios individuales. Aunque pueden estar listos para una adopción responsable, todavía no se sienten seguros al convivir con otros animales y necesitan una familia paciente que les permita adaptarse a su propio ritmo.
Otros perros logran integrarse en espacios compartidos con grupos de tres a cinco compañeros y conviven sin mayores dificultades.
Cada uno tiene una historia diferente, pero todos comparten la necesidad de sentirse seguros, respetados y queridos.
Historias que no debemos ignorar
Durante el recorrido conocimos historias que reflejan los riesgos a los que están expuestos los perros que llegan a las instalaciones del Metro.
Uno de los casos que más impactó a nuestro equipo fue el de una perrita que, mientras corría por las vías, recibió siete descargas eléctricas de aproximadamente 750 voltios, según nos compartieron durante la visita.
Aunque logró sobrevivir, las descargas le provocaron un daño en el corazón, por lo que necesitará medicamentos durante el resto de su vida.
Su historia nos recuerda la importancia del trabajo que realizan las personas encargadas de rescatarlos y atenderlos. También nos invita a no ser indiferentes ante los animales que se encuentran en condiciones vulnerables.
Compartir tiempo también es ayudar
Durante nuestra visita tuvimos la oportunidad de pasear a cinco perros, convivir con ellos y conocer un poco más sobre sus historias y personalidades.
Para nuestro equipo fue una experiencia muy especial. Cada paseo, caricia y momento de atención representa mucho para un perro que pasa gran parte de sus días dentro del centro.
Debido a la cantidad de animales y al personal disponible, no siempre es posible brindarles todos los paseos y la convivencia que necesitan. Por eso, una de las formas más importantes de apoyar es dedicarles tiempo.
El voluntariado no consiste únicamente en hacer una donación económica o entregar recursos. También significa acercarse, convivir, escuchar, difundir una causa y ayudar a que su mensaje llegue a más personas.
¿Cómo podemos apoyar al Centro de Transferencia Canina?
El Centro de Transferencia Canina invita al público, a las familias y a las empresas a colaborar mediante la donación de diferentes artículos:
- Croquetas y alimento en sobres.
- Medicamentos.
- Material de curación.
- Productos y líquidos de limpieza.
- Juguetes y carnazas.
- Platos de metal.
- Cubetas de metal.
También es posible ayudar ofreciendo tiempo para pasear a uno de los perros, convivir con ellos, difundir las actividades del centro y compartir las historias de quienes se encuentran disponibles para adopción.
El centro recibe visitantes de lunes a domingo, de 10:00 a.m. a 5:00 p.m. Se puede acudir de manera individual, en grupo, con niños e incluso con perros, siempre siguiendo las indicaciones del personal para garantizar una convivencia segura.
Estas visitas permiten conocer a los perros, descubrir sus personalidades y crear un vínculo con ellos. La intención es que más personas puedan acercarse, conectar y considerar una adopción responsable.
Incluso cuando una visita no termina en una adopción, compartir una fotografía, una historia o una publicación puede ayudar a que uno de estos perros llegue a la familia indicada y tenga la oportunidad de comenzar una nueva vida.
No olvidemos a los perros mayores
Durante la visita también nos compartieron que los perros pequeños y jóvenes suelen encontrar un hogar con mayor facilidad.
En cambio, los perros adultos y de mayor edad pueden permanecer durante mucho más tiempo esperando una oportunidad.
La invitación es a no olvidarnos de ellos y considerar esos años que todavía pueden compartir con una familia. Adoptar a un perro mayor significa ofrecerle una vida digna, tranquila y llena de cariño.
Tal vez el tiempo juntos sea menor, pero para ese perro puede significar dejar atrás el abandono y finalmente conocer la seguridad de un hogar.
Los perros mayores también tienen mucho amor y compañía para ofrecer. Solo necesitan que alguien pueda ver más allá de su edad y darles la segunda oportunidad que merecen.
En KC Rentas queremos seguir sumando
Esta visita nos recordó que el voluntariado también consiste en compartir nuestro tiempo, escuchar, aprender y dar visibilidad a quienes más lo necesitan.
En KC Rentas queremos continuar participando en acciones de responsabilidad social y voluntariado empresarial que beneficien a nuestra comunidad y contribuyan a que las causas importantes lleguen a más personas.
Nuestra visita al Centro de Transferencia Canina no termina con la entrega de donativos. También queremos compartir su labor, apoyar la difusión de los perros que siguen esperando una familia e invitar a más personas a sumarse.
Puedes ayudar realizando un donativo, visitando el centro, paseando a uno de los perros, compartiendo su historia o considerando una adopción responsable.
Todo apoyo cuenta. Cada acción puede acercar a un perro a la familia correcta y darle la segunda oportunidad que tanto merece.
No nos olvidemos de los más vulnerables.